Elaborado en fibra de carbono, tanto su caja de 41 mm de diámetro como los siete puentes de su famoso movimiento dotado de la célebre transmisión con microcorreas dentadas microscópicas (del tamaño de un cabello, al contabilizar solo 0,07 mm de anchura) con su masa lineal que se desplaza en un riel y sus rodamientos de bolas, así es el Monaco V4 Phantom de TAG Heuer.

Una nueva versión, cuya gran novedad reside en la caja del reloj realizada en CMC (Carbon Matrix Composite, material compuesto de carbono) y los mencionados siete puentes de su movimiento, realizados también en dicho material. Se trata de una técnica utilizada para su fabricación con carbono “orientado”, es decir, las fibras de carbono se han orientado en el molde y, a continuación, se han pulido con chorro de arena para aportarles un “cepillado vertical mate negro” regular, que resulta especialmente elegante. Su esfera presenta diversos matices de gris oscuro o negro y así, por ejemplo, se han facetado y satinado las agujas, además de aplicarles un tratamiento con Titanium Carbide Coating (revestimiento de carburo de titanio) y añadirles Super Luminova gris antracita.