Paciente y tranquilo, Hamdi Chatti, director de relojería y joyería de Louis Vuitton gusta hablar de relojes y de estrategias empresariales, como lo demuestra la entrevista que concedió a R&E, en la que, como buen suizo, confiesa su pasión por la relojería.

Hombre tranquilo y sosegado, se diría que Hamdi Chatti, 44 años, ha nacido para dirigir una marca de alta relojería, o al menos la división de relojería de una gran marca de lujo. Su currículum, que nos cuenta que pasó por Montblanc, Harry Winston y Piaget, desvela su pasión por la microtecnología, las complicaciones relojeras y el marketing de lujo.

¿Cuál es la característica principal de un reloj Louis Vuitton? Cómo  definiría sus relojes?

Son relojes conectados a la pasión del viajar. Casi todos son de estilo “casual”, muchos de ellos deportivos, hechos para que los pueda llevar todo el mundo y con una fuerte referencia al mundo de viaje en general, como decía, al estar el viaje en la cultura y la tradición de Louis Vuitton.

Son relojes fuertes, con carácter. En el caso de la caja del Tambour, por ejemplo, se aprecia una estructura poderosa e importante, de rasgos muy distintivos.

¿Se puede hablar simplemente de “relojes de moda” cuando se habla de los relojes de su marca o van más allá y trascienden esta categoría?

La imagen de marca en el caso de Louis Vuitton es muy fuerte, por lo que nuestros relojes tienen mucho carácter. Es cierto que prestamos mucha atención a la imagen, creemos que el reloj tiene que ser moderno y transmitir emociones, pero no hacemos un reloj de moda. Nuestro objetivo es posicionar a Louis Vuitton como una marca relojera, que hace relojes serios en términos de relojería. La artesanía y la calidad son dos de los pilares más importantes en los que se apoya Louis Vuitton en todas sus actividades: baúles, marroquinería, accesorios, calzado, pret-a-porter… etc. Lo mismo queremos que suceda con los relojes, que aportan un gran dinamismo a la Maison al encarnar a la perfección la armoniosa combinación entre tradición e innovación que ha caracterizado siempre a Louis Vuitton.

¿Dónde se hacen los relojes Louis Vuitton y cuáles son sus canales de distribución?

Los relojes Louis Vuitton se producen todos en nuestro taller relojero, establecido en 2002 en La Chaux-de-Fonds en las montañas del Jura en Suiza, lo que supuso un nuevo hito en la historia de la Maison. Nuestro objetivo era y sigue siendo diseñar y desarrollar nuestros propios movimientos, mediante una artesanía excepcional fiel a la herencia de Louis Vuitton. Con ello hemos avanzado un paso más en la actividad relojera de la Maison.

La distribución se hace igualmente de forma interna. Los relojes Louis Vuitton se venden únicamente en nuestras tiendas, presentes en los principales mercados y ciudades del mundo.

¿Qué porcentaje de sus relojes son masculinos y cuántos femeninos?

Aproximadamente hay un 50% de relojes masculinos y un 50% femeninos. Por mi experiencia, le diría que desarrollar los relojes de hombre conlleva que se desarrollen también los de mujer.

¿Quiénes compran sus relojes? ¿Cuál es el perfil de sus clientes?

Tenemos clientes a quienes les encantan los relojes en general, otros muy fieles a la marca que han venido a nuestras tiendas a comprar un reloj en concreto, como el Spin Time, por ejemplo. Otros muchos son coleccionistas que se sienten atraídos por nuestro Tambour Minute Repeater… Las funciones más demandadas son el cronógrafo y la repetición de minutos, lo que requiere un profundo conocimiento de relojería. Son dos de mis funciones favoritas.

Tambour es precisamente su colección de relojes más conocida…

Si, Tambour es una de nuestras mejores y más respetadas colecciones de relojería. Con el reloj Tambour, Louis Vuitton ha conseguido unir el viaje con el tiempo, mientras se abraza el diseño, la artesanía y la tecnología.