Nuevamente Breguet ha conseguido sorprender a los amantes de la alta relojería con su formidable cronógrafo “independiente”, tan innovador como original. 

Mientras estuvo vivo, Abraham-Louis Breguet no dejó de sorprender a sus contemporáneos nunca. A pesar de la gran notoriedad que adquirió con la práctica de su oficio, jalonado de invenciones técnicas a cual más impresionante, el genial relojero continuo su incansable búsqueda de la precisión. Este mismo espíritu ha marcado a la casa Breguet, ya que, incluso hoy, bajo la dirección de Marc Hayek, ingenieros, constructores y relojeros no cesan de explorar técnicas de vanguardia. Es así como han desarrollado un cronógrafo totalmente inédito dentro de su colección Tradition. Una soberbia realización que lleva el nombre de… 7077 y su nacimientos ha estado precedido de tres años y medio de duro trabajo.

Desafío mecánico

Antes de entrar en detalle, conviene recordar que el cronógrafo es una absoluta complicación. La medida de los tiempos cortos ofrece una visión inmediata de la función solicitada, pero su realización es un desafío mecánico suplementario, pues la activación del cronógrafo puede perturbar la buena marcha del tren de engranaje. A fin de paliar este problema, Breguet ha equipado su nuevo modelo con dos engranajes totalmente independientes. Así, el primero se dedica a contar las horas y los minutos. Su volante bate a una frecuencia de 3 hercios y proporciona una reserva de marcha de 50 horas. El segundo engranaje está ligado al cronógrafo y bate a una frecuencia de 5 hercios para garantizar una mayor precisión de lectura. Y como 5 hercios es la 10ª de un segundo, nobleza obliga. Las investigaciones efectuadas por Breguet sobre las altas frecuencias demuestran que cuanto más elevado es el número de oscilaciones mejor es la regularidad de la marcha, pues las eventuales pertubaciones se corrigen más rápidamente. Y como se parte del mismo barrilete para los dos engranajes, el de 5 hercios funciona 20 minutos sin remontaje, lo que permite un reglaje de 0,04 segundos sobre los 20 minutos. Solución ciertamente genial que no se enmarca en el concepto tradicional de un cronógrafo.

Nada convencional

Para esta creación, alejada de cualquier terreno conocido, Breguet ha elegido renunciar voluntariamente a la rueda de pilares, que se instala generalmente en los cronógrafos de calidad. Pero para permitir el paso de un tren de engranaje al otro, los investigadores han optado por una “lanzadera”.

Como estos dos engranajes no tienen ninguna influencia uno sobre otro, el movimiento principal no se ve afectado cuando la función cronógrafo se activa. «Habitualmente, la utilización de un segundo tren de ruedas implica el uso de un segundo barrilete con el objetivo de proporcionar la energía requerida para la función cronográfica. Esto requiere un mayor espacio y necesita que el usuario dé cuerda tanto al barrilete del movimiento principal como al del cronógrafo. En el 7077, que tiene sólo un barrilete para los dos engranajes, es un nuevo tipo de muelle el que actúa. La energía necesaria para el funcionamiento del cronógrafo es suministrada por el usuario al activar la función de puesta a cero. Esta energía se almacena en una lámina de muelle que trabaja por flexión, un sistema que permite al usuario activar su cronógrafo instantáneamente sin preocuparse por la energía restante al ponerlo en marcha, pues estará en su máximo nivel », explican los técnicos.

El principio de la lámina muelle, tal como lo aplican aquí los relojeros, ha experimentado numerosas innovaciones. Un engranaje no concéntrico se asocia a la lámina muelle para alisar el par y obtener una amplitud y una marcha constantes del cronógrafo.

Numerosas patentes

El conjunto de este sistema de lámina de muelle-engranaje ha sido patentado. En lugar de adoptar una curva habitual, la forma del engranaje es resultado de un cálculo que le permite asegurar una transmisión regular de la energía al cronógrafo. Además, este reloj está dotado de un volante de cronógrafo en titanio, también patentado, que garantiza una simetría perfecta con el volante del movimiento.

Al ser uno de los códigos de la colección Tradition permitir al usuario admirar las principales partes del movimiento sobre la platina, utilizar otro material más pesado para el volante hubiese requerido una construcción de diámetro inferior y el aspecto global de la pieza se hubiera visto afectado. Los dos volantes presentan pues el mismo diámetro, a pesar de sus diferentes frecuencias y su emplazamiento responde a criterios esteticos.

Perfecta simetría

La función cronógrafo de este guardatiempos está dotada de dos pulsadores atornillados para garantizar su estanqueidad. Contrariamente a un cronógrafo habitual, un pulsador está destinado al arranque de la medición mientras el otro permite la parada y puesta a cero del crono. Es gracias a esta puesta a cero como se arma la lámina de muelle y el cronógrafo se prepara para un nuevo uso. «El volante de titanio está igualmente rodeado de dos sistemas de parada: el primero permite liberar el volante cuando el cronógrafo está activado, luego lo bloquea nuevamente en una posición de presión gracias a un sistema de leva cuando el cronógrafo está parado. De esta manera, el volante siempre está en una posición ideal y posee instantáneamente una amplitud óptima», explican los ingenieros de la casa.

Sin excepción a la regla, la estética de este Breguet Tradition Chronographe Indépendant 7077 se distingue por una soberbia búsqueda de la simetría. La esfera en oro plateado con guilloché realizado a mano, descentrada a las 12h, indica las horas y los minutos, mientras que la aguja del cronógrafo se ubica en el centro del reloj. El indicador de activación del cronógrafo se situa a las 6h. A las 2h y a las 10h, en oposición, agujas rétrogradas indican respectivamente la reserva de marcha del reloj y el contador de minutos del cronógrafo, mientras que a las 4h y a las 8h, los dos volantes se enfrentan. Impermeable hasta 3 bares (30 m), este reloj de cuerda manual se completa con un brazalete de piel.