Desde aquel primer calendario perpetuo de pulsera que Patek Philippe presentara en 1925, la relación de la manufactura con esta gran complicación es larga y muy fructífera. Una larga lista premiada con varias patentes y mucho éxito. Para rendirle homenaje y reconocer su mérito, la casa que dirige Thierry Stern presenta un nuevo y elegante calendario perpetuo en oro gris, que R&E les desvela en primicia.

Como avanzaba John Vergotti, director de Patek Philippe Ibérica, en reciente conversación con esta periodista (ver R&E nº 154), 2017 será un año dedicado a los calendarios perpetuos por parte de la manufactura ginebrina. Una gran complicación que “representa el genio del relojero desde hace más de 200 años”, nos contaba Vergotti. Y aunque este año dará mucho más de sí para Patek Philippe, que volverá la vista también hacia las complicaciones especialmente dedicadas a las mujeres, sin olvidar tampoco su célebre calibre 240, el automático más plano de la casa, que festeja su 40 aniversario ó el 20 aniversario del Aquanaut…, entre otros temas que iremos contándoles, el calendario perpetuo ocupa un lugar especial en la historia de esta casa, que va siempre un paso por delante.

La relación de Patek Philippe con los calendarios perpetuos es larga y fructífera. Una relación que se inicia a finales del siglo XIX, concretamente en 1889, cuando, coincidiendo con la Exposición Universal de París, consigue una patente por su mecanismo de calendario perpetuo para relojes de bolsillo. Pero el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo llegaría en 1925, cuando la manufactura presenta al mundo su reloj número 97 975, una pieza única que despertaría la admiración de todos y la envidia de algunos y que hoy puede admirarse en el Museo Patek Philippe.

Patek Philippe Calendario Perpetuo 1925

Sin embargo, la producción en serie de este tipo de relojes no se iniciaría hasta 1941, con la referencia 1518, un cronógrafo con calendario perpetuo y fases de luna, que es uno de los más buscados por los coleccionistas de todo el mundo y que hace apenas unos meses batió el récord en una subasta para un reloj de pulsera, más de 10 millones de euros. A éste siguió al año siguiente la referencia 1526, un perpetuo ya sin cronógrafo. Ambos relojes han servido de inspiración al nuevo calendario perpetuo que Patek Philippe presenta estos días en Basilea y que R&E les muestra en exclusiva. Es la referencia 5320G, en oro gris de 18 quilates.

Lo cierto es que en estos años, Patek Philippe ha presentado el calendario perpetuo de múltiples maneras, ya sea sólo con indicación por ventanilla o con subesferas, instantáneo, con aguja de fecha retrógrada, o en compañía de complicaciones tales como el cronógrafo clásico, cronógrafo monopulsante, cronógrafo con ratrapante, tourbillon, sonería o repetición de minutos. Y, a veces, incluso con varias grandes complicaciones al mismo tiempo, como en el Grandmaster Chime.

Lo mejor de la casa

Pero volvamos al 5320G, el nuevo calendario perpetuo que Patek Philippe presenta este año en Baselworld. Lo primero que llama la atención de este reloj es su sobriedad y su elegancia, su cierto aire vintage con caja de oro gris de 18 quilates y 40 mm de diámetro. Y es que, como decimos, se inspira en varios de sus predecesores. Se diría que este nuevo 5320 es un compendio de lo mejor de la casa. Su estilo retro-contemporáneo hace alusión a varios modelos que marcaron toda una época, fundamentalmente a aquellos de los años 40 y 50 del pasado siglo. Así, su esfera con doble ventanilla para el día de la semana y el mes a las 12h, su esfera auxiliar con calendario por aguja y ventana para las fases de la luna a las 6h recuerda aquellos primeros modelos de la década de 1940, ref. 1518 y 1526. No obstante, en la nueva referencia se incluyen en su esfera crema otras indicaciones adicionales y muy útiles como la indicación del día y la noche, en una ventanita redonda a las 7h30, y el ciclo de los años bisiestos con cifras árabes de 1 a 4, en otra minúscula ventana redonda a las 4h30.  Las cifras árabes de las horas y los marcadores de los cinco minutos (aplicados en oro y luminiscentes) y las agujas de horas y minutos tipo bastón con los extremos puntiagudos revestidos de Superluminova, recuerdan al cronógrafo 1463 de los años 1950. El cristal zafiro que protege la esfera, abombado de tipo “caja”, se diferencia claramente del bisel manteniéndose como en un segundo plano para que nada perturbe la vista de la esfera y su legibilidad. Una concepción así hubiera sido técnicamente imposible de realizar en los años 40 y 50. Esta es la razón por la que, en la época, se recurría a menudo al plexiglas, “un material que permite una gran libertad de formas, pero muy sensible a las rayaduras, y con facilidad para empañarse y agrietarse”, explica la manufactura. Otras partes de la caja, como su original perfil con triple acanalado, recuerdan a un célebre modelo de hace más de 60 años, que puede admirarse en el Museo Patek Philippe, el 2405.

No cabe duda de que esta nueva caja, realizada íntegramente con la máxima precisión en los talleres de la manufactura, desde el primer diseño hasta el pulido final, se distingue por su delgadez sobre la muñeca. A esta sensación contribuyen las finas asas, la carrura plana, el bisel plano, biselado y pulido, que se arquea hacia abajo, proporcionando una pureza de líneas muy elegante.

Mecánica probada

Si la estética en este atractivo reloj es un factor decisivo, no lo es menos la técnica. En su interior late una nueva declinación del legendario calibre automático 324, dotado con un gran rotor central en oro de 21 quilates. La principal novedad de este movimiento es precisamente su módulo de calendario perpetuo, situado en la parte de la esfera y equipado con cuatro discos giratorios adicionales para las indicaciones por ventanilla. Es decir, para el día, con una rotación por semana, para el mes, con una rotación por año, para el ciclo de los años bisiestos, con una rotación en 8 años, y para la indicación del día y la noche, con una rotación cada 24 horas. El disco de las fases de luna, situado detrás del calendario por aguja ubicado a las 6h, funciona con una precisión pasmosa: sólo necesita una corrección de un día cada 122 años.

Por el otro lado, y visible por el fondo gracias a un cristal de zafiro –que, no obstante, puede intercambiarse con un fondo pleno en oro gris de 18 quilates-, el mecanismo luce toda la belleza propia de un calibre Patek Philippe: ángulos achaflanados y pulidos, Côtes de Genève, grabados dorados, tornillos con ranuras achaflanadas y pulidas… Pero quizá lo más destacado de esta nueva versión del 324, que tiene 367 componentes, sea su corazón mismo. Y es que está dotado con un volante Gyromax con espiral Spiromax, realizados en Silinvar. El rotor se desplaza sobre bolas, con el centro perlado, Côtes de Genève circulares y la cruz de Calatrava grabada. Proporciona una reserva de marcha de entre 35 y 45 horas y, como no podía ser de otra forma, exhibe orgulloso el Sello Patek Philippe que garantiza una precisión de entre -3 y +2 segundo por día.

Patek Philippe referencia 5320G perfil

FICHA TÉCNICA

MOVIMIENTO:

  • Mecánico de cuerda automática, calibre 324 S Q.
  • 367 componentes con 29 rubíes.
  • Calendario perpetuo con indicaciones por ventanilla para el día de la semana y el mes, el ciclo de los años bisiestos y la indicación día/noche, calendario por aguja y fases de luna.
  • Rotor de oro de 21k unidireccional.
  • Volante Gyromax.
  • Espiral Spiromax en Silinvar y pitón móvil.
  • Frecuencia de 28.800 alternancias/hora.
  • Reserva de marcha entre 35 y 45 horas.

CARACTERÍSTICAS:

  • Caja de oro gris de 18K con 40 mm de diámetro.
  • Fondo transparente con cristal zafiro o fondo pleno en oro gris de 18k intercambiables.
  • Esfera de latón lacada en color crema.
  • Cifras árabes aplicadas en oro con revestimiento de Superluminova.
  • Agujas de horas y minutos tipo bastón con Superluminova.
  • Indicaciones con aguja de horas, minutos y segundos centrales y calendario a las 6, bordeando las fases de la luna.
  • Ventanilla en línea, bajo las 12h que indica el día de la semana y el mes.
  • Indicación del día y la noche entre las 7 y las 8 horas, y ciclo de los años bisiestos entre las 4 y las 5 horas.
  • Sumergible hasta 30 metros.
  • Sello Patek Philippe.
  • Se entrega con un lápiz de madera de ébano y oro gris para hacer las correcciones horarias, del calendario y de las fases de la luna.

BRAZALETE:

  • Correa de piel de aligátor con grandes escamas cuadradas, cosida a mano, en color marrón chocolate brillante.
  • Cierre desplegable en oro gris de 18K.